¿Qué proponen en descentralización los y las convencionales electos?

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Por Egon Montecinos y Claudio Fuentes G.

Por un lado, están quienes enarbolan las banderas de la descentralización sin precisar muy bien que se entiende en la práctica por ella, es decir, como un afán declarativo. Mientras que por el otro lado están quienes buscan consagrar medidas descentralizadoras en sus tres tipos, con un enfoque integral pero también más específico.

Uno de los temas esenciales en la nueva constitución será la forma de gobierno y distribución territorial del poder, lo que usualmente en Chile se conoce como descentralización. El poder debidamente distribuido no es azaroso, cumple roles de contrapeso y defensa de intereses distintos a los centrales o territorialmente hegemónicos. Por ejemplo, durante el denominado estallido social, los alcaldes se destacaron por asumir un rol protagónico para buscar salidas democráticas a la crisis. Posteriormente y durante la Pandemia demostraron actitudes similares haciendo frente a decisiones centralistas y sin enfoque territorial.

El rol político, recursos y competencias de representantes territoriales, entiéndase de gobiernos regionales y municipios, son elementos constitutivos de un movimiento transformador del actual diseño institucional desde lo regional y local, que busca ser reconfigurado en la redacción de la nueva constitución política del país.

De esta forma, la descentralización se ha instalado como un tema en la agenda política de las y los convencionales electos con mucha fuerza, donde previamente las y los alcaldes han demandado más atribuciones, poder de decisión y recursos financieros para los respectivos territorios que encabezan.

De acuerdo con Tulia Falleti (2006), la descentralización es un proceso que implica distribuir el poder del Estado a nivel territorial a través de políticas públicas que transfieren responsabilidades, recursos o autoridad de los niveles más altos de gobierno a los más bajos. Desde esta perspectiva se pueden identificar tres tipos de descentralización: una política, es decir, la que apunta a un conjunto de reformas constitucionales y electorales destinadas a abrir nuevos espacios de representación subnacional. Una descentralización fiscal, la cual busca generar políticas para aumentar los ingresos o la autonomía fiscal de los gobiernos subnacionales. Y una descentralización administrativa, la que se enfoca en políticas que permitan transferir a los gobiernos subnacionales la administración y prestación de servicios sociales.

¿Que plantearon los y las constituyentes, cuáles son sus principales prioridades? De acuerdo al trabajo realizado por el Observatorio de la Nueva Constitución, referido al análisis de las propuestas en descentralización comprometidas en los programas presentados en SERVEL por las y los convencionales recientemente electos, se puede indicar lo siguiente.

Se pudo identificar 72 constituyentes que plantearon en total 101 medidas o propuestas de descentralización en las dimensiones fiscal, política y administrativa. Por ejemplo, de ese total, el 33% de las propuestas corresponden a medidas generales y declarativas a favor de la descentralización o a propuestas de descentralización de carácter administrativa. Mientras que el 17% de las propuestas apuntan a la descentralización fiscal, es decir, aumentar el gasto y recaudación subnacional de los gobiernos regionales y municipalidades. Del mismo modo, 8% de las medidas son mixtas es decir se enfocan en descentralización fiscal y administrativa.

En tanto el 29% manifiesta apoyar medidas de descentralización fiscal y/o política, es decir, apuntan a fortalecer el rol de autoridades electas y fortalecer su rol con mayor capacidad de gasto y recaudación fiscal. Finalmente, sólo un 14% se inclina por medidas más integrales apuntando a fortalecer la descentralización política, fiscal y administrativa.

Ad portas de iniciar el trabajo de la Convención Constitucional, se puede deducir que los datos que se pueden extraer de las propuestas sobre descentralización permiten observar que, al menos teóricamente, hay todavía una distancia entre las posturas más mayoritarias. Por un lado, están quienes enarbolan las banderas de la descentralización sin precisar muy bien que se entiende en la práctica por ella, es decir, como un afán declarativo. Mientras que por el otro lado están quienes buscan consagrar medidas descentralizadoras en sus tres tipos, con un enfoque integral pero también más específico.

Los diálogos y el necesario debate que debe producirse durante la convención constitucional sobre esta materia, terminará por decantar, lo que finalmente se adopte como principio orientador en materia de distribución territorial del poder político o descentralización. Ante esto, es esperable que los argumentos y medidas consagradas en la nueva Constitución, terminen respondiendo al fortalecimiento del nivel subnacional, regiones y municipios, autonomía o solo distribución del poder a órganos previamente existentes, pero siempre considerando para ello una descentralización robusta y con las capacidades institucionales necesarias para no defraudar el postergado desarrollo regional y local.

https://www.latercera.com/opinion/noticia/que-proponen-en-descentralizacion-los-y-las-convencionales-electos/2HRSI2OCO5DDPENZKOKA2JA2TE/

Participación ciudadana en la Convención Constitucional: un asunto de fondo y forma

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Por Paula Medina, investigadora Observatorio Nueva Constitución

Desde la década del 2000, fuimos testigos en Chile de una serie de movilizaciones sociales que evidenciaron un genuino interés en la participación e involucramiento ciudadano en los asuntos públicos. El movimiento estudiantil fue la cristalización más fiel de ese impulso, pero este se replicó a nivel nacional en relación con otros temas y actores. A través de estas manifestaciones se fue conformando una cierta convicción respecto a la necesidad –y efectividad– de que los ciudadanos demandaran abierta y directamente al mundo político.

Si bien la acción colectiva demostró que podía acarrear triunfos, se trató muchas veces de logros parciales, a veces simplemente cosméticos y muy por debajo de las expectativas transformadoras de sus protagonistas. De este modo, lo que se fue incubando hasta el estallido social de octubre de 2019, no fue la indiferencia ni el desinterés por la participación política, sino la profunda desesperanza en la forma de participación ofrecida, la distancia creciente entre representados y representantes, y la desconfianza en que quienes decían escucharlos, fueran efectivamente capaces de llevar esas voces a la esfera de las decisiones públicas.

Entonces, es indudable que el proceso constituyente debiera hacerse cargo de esa historia y de esa frustración. Ello implica incorporar la participación ciudadana como un eje central, evitando replicar la lógica de la representación política que ha sido incapaz de comprender las reales necesidades de las y los gobernados. En este sentido, las expectativas puestas en la incorporación de la participación ciudadana en la Convención Constitucional es una cuestión de fondo y forma. No se espera solo que esta sea la vía para redactar un texto constitucional que permita verdaderamente la deliberación democrática, sino que el anhelo es que la forma de funcionamiento de la propia Convención no reproduzca las malas prácticas del pasado.

Si la Constitución del 80 le “temía” a la democracia y fue realizada a espaldas de los ciudadanos, plasmando en su texto una serie de mecanismos para bloquear la participación democrática, debiésemos esperar que una nueva Constitución no solo delinee las bases de un nuevo trato entre el mundo de la política y los ciudadanos, sino que en el proceso mismo de su redacción motive, convoque e incorpore activamente a todas las personas.

Ello implica desarrollar más y mejores mecanismos para incidir en los asuntos públicos. En especial, se trata de hacer esfuerzos para incluir a quienes han estado históricamente marginados de las esferas de decisión política, como los niños, niñas y adolescentes, las personas con discapacidad, los que viven en zonas geográficas rurales y distantes, los adultos mayores institucionalizados, las personas privadas de libertad, entre otros. Así, ya no basta con el clásico modelo de representatividad. La Convención Constitucional tiene la oportunidad de mostrar que es posible desarrollar nuevas formas de democracia directa y participativa.

Las opciones metodológicas para ello son variadas, entre otras, audiencias públicas donde personas u organizaciones exponen sus propuestas; instancias de diálogo y deliberación tales como cabildos, mesas redondas y asambleas; y consultas ciudadanas a través de mecanismos presenciales o digitales. La experiencia internacional nos ofrece múltiples ejemplos de procesos constituyentes donde la participación ciudadana fue una realidad. Es el caso de Colombia (1991), en el cual se implementaron 1.580 espacios de diálogo abiertos para toda la ciudadanía, coordinados por alcaldías, organizaciones sociales, universidades y cabildos indígenas, y sistematizados en 100.569 propuestas. También en Sudáfrica, donde la Asamblea Constituyente (1994 – 1996) promovió la comunicación con la sociedad civil a través de campañas mediáticas, la creación de un periódico impreso y una página web, y recibió un total de 2 millones de opiniones y comentarios de propuesta constitucional. Un tercer ejemplo es el proceso irlandés (2012-2014), donde la Convención Constituyente contó con audiencias de expertos y agrupaciones de interés en los diversos temas. También la experiencia nacional nos ofrece un vasto abanico de ejemplos de participación colectiva, donde las personas se organizan, debaten, sistematizan y dan a conocer sus ideas.

Algunas de las lecciones aprendidas de estas experiencias, es que cualquiera que sea la forma en que la participación se materialice, esta no debe quedar entregada a la improvisación. Se requiere destinar recursos humanos y financieros para diseñar un proceso de participación integral, incorporado en el propio reglamento de la Convención y que idealmente cuente con un equipo técnico que implemente cada una de las acciones requeridas. Asimismo, la participación debe tener como punto de partida la información, es decir, hacer del proceso constituyente un acto comprensible, transparente, auditable y accesible universalmente, donde cada ciudadano pueda sentirse parte y seguir la ruta de sus aportes y opiniones en el curso del debate.

La relevancia de la participación ciudadana en este proceso constituyente es tal, que no es exagerado pensar que lo que se juega a través de ella no es solo la legitimidad de una nueva Constitución, sino que la recuperación misma de la confianza en nuestra democracia.

https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2021/06/17/participacion-ciudadana-en-la-convencion-constitucional-un-asunto-de-fondo-y-forma/

Observatorio Nueva Constitución presenta propuesta de cuatro etapas de participación ciudadana en la Convención Constitucional

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El documento elaborado por las investigadoras Paula Medina y Carolina Gómez será presentado este viernes 18 de junio a las 10:30 horas, a través de El Mostrador y el canal de Youtube de ONCO, y contará con la presencia de los constituyentes electos Felipe Mena (UDI-Vamos por Chile) y Natalia Henríquez (Lista del Pueblo).

Este viernes 18 de junio el Observatorio de la Nueva Constitución (ONCO) lanzará un documento titulado “Una discusión constitucional con participación ciudadana”, donde establece una propuesta para que la Convención Constitucional genere un proceso de diálogo participativo deliberativo con la ciudadanía durante el proceso de creación de la Carta Magna.

El documento de participación ciudadana del Observatorio de Nueva Constitución será presentado este viernes 18 de junio a las 10:30, a través de El Mostrador y el canal de Youtube de ONCO.

El webinar será moderado por las investigadoras gestoras del documento, Paula Medina y Carolina Gómez, junto a los constituyentes electos del distrito 24 y 9, Felipe Mena (UDI-Vamos por Chile) y Natalia Henríquez (Lista del Pueblo).

“La participación ciudadana es clave como elemento legitimador”

“En el tema de la discusión constitucional, la participación ciudadana es clave como elemento legitimador. Tanto así que en el plebiscito de entrada votó una altísima cantidad de gente. El desafío está en que la discusión de la Convención sea con la ciudadanía y aquí es esencial que los constituyentes puedan dialogar deliberativamente con los ciudadanos y ciudadanas, esto significa que no sea sólo escucharlos y plantear consultas, sino que también generar una conversación constitucional donde las visiones de la ciudadanía nutran y se incorporen en el trabajo de los y las convencionales”, señala el académico de la Universidad Alberto Hurtado e investigador del Observatorio Nueva Constitución, Tomás Jordán.

De este modo, en el documento, el Observatorio propone un proceso participativo que incluya cuatro etapas sucesivas: una fase de preparación y escucha, una etapa deliberativa para la identificación de acuerdos, una etapa de elaboración con participación y finalmente una etapa representativa que será de responsabilidad de los constituyentes para llegar a la Nueva Constitución.

De acuerdo a una de las autoras del documento Carolina Gómez, “las etapas propuestas ordenan el proceso natural de la Convención, la que requiere instalarse, ordenarse y actuar en relación a su mandato. Proponemos una etapa de preparación que consiste en escuchar a otros sobre lo que ya han pensado en temas constitucionales: ciudadanos, académicos y otros. A partir de ese contenido, es posible iniciar una etapa deliberativa que amplíe la participación a todos aquellos que quieran dialogar”.

De acuerdo a Tomás Jordán, “lo que busca la propuesta es entregar una metodología de diálogo deliberativo entre la convencionales y la ciudadanía. Específicamente porque la Convención va a funcionar en comisiones y grupos de trabajo, entonces se busca que éstos se abran a esta discusión y conversación con los ciudadanos interesados, que se convoque abiertamente e inclusivamente en todo el territorio nacional a todos aquellos que quieran participar. Por lo tanto, va a haber una mixtura entre gente experta e interesados en los temas, y que a partir de ahí se genere ese diálogo donde se vayan extrayendo conclusiones, para que después este resultado permita a los convencionales redactar el texto de nueva Constitución”.

https://www.elmostrador.cl/dia/2021/06/16/observatorio-de-la-nueva-constitucion-presenta-propuesta-de-cuatro-etapas-de-participacion-ciudadana-en-la-convencion-constitucional/

Participación electoral

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Por José Ignacio Núñez

Se le atribuye al historiador británico Arnold Toynbee haber expresado que la tragedia de quienes no se interesan en política es que serán gobernados por quienes si se interesen en ella. Esta frase resuena luego de conocer la magnitud de participación en la reciente elección de gobernadores regionales. Según datos del SERVEL de entre cerca de 13 millones de personas habilitadas para votar, únicamente lo hicieron alrededor de dos millones y medio.

Las cifras desagregadas expresan – además – qué en los sectores con mayor presencia de intereses en juego, las tasas de participación fueron directamente proporcionales a ese factor. Las comunas del rechazo las llaman.

Se encuentra en tramitación en el Congreso nacional un proyecto que repone el carácter obligatorio del sufragio. Al mismo tiempo nos encontramos en el contexto de un Proceso Constituyente, es decir, estamos en las mejores condiciones para rectificar un rumbo que perdimos hace tiempo.

El horizonte que tenemos a la mano es recuperar la legitimidad de nuestro sistema político mediante el restablecimiento del voto obligatorio, resulta difícil construir una comunidad permitiendo que algunas personas opten por mantenerse al margen de las decisiones mas importantes, la extensión del sufragio para los chilenos y chilenas en el extranjero, la implementación del voto para las personas privadas de libertad, la revisión de las causales de suspensión del derecho de sufragio y de perdida de la ciudadanía son asuntos que debemos abordar con urgencia a efectos de apuntalar el nuevo pacto social que estamos construyendo.

https://www.maray.cl/2021/06/15/participacion-electoral-dr-jose-ignacio-nunez-leiva-profesor-de-derecho-constitucional-ucen/

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